Una música caóticamente maravillosa

21/09/18 Flamencomanía David Montes

Los sueños se cumplen. Y si no que se lo digan a José Quevedo. Si. Al 'Bolita'. Al que puso anoche en pie el Café Alameda. El que dió ayer en la Bienal un conciertazo. El que hizo diabluras con una Big Band. El que puso a 14 músicos bajo su mando. El motivo era más que importante. Un cumpleños. Eso celebraron. Eso celebramos. 30 años de música. 30 años con una guitarra bajo sus brazos. El arma con la que defiende su flamenco desde los 14 años.

La puerta del Alameda estaba llena de familiares, compañeros y amigos. Y aficionados. Y prensa. Y ambientazo. ''Al Bolita hay que venir a verlo siempre''. Toque con sello. Del que no se confunde. Del que tiene nombre, apellidos y apodo. Lo escuchas y lo identificas. Como a él. A José Quevedo. Un ser inquieto. Un ser hipertactivo. El Bolita. Una mente maravillosa que sólo lee en pentagrama. Un incansable del trabajo. Como buen músico: un jartible hasta extenuarnos. Un ser que tiene unas manos por las que navega el caos hasta ordenado.

Predispuestos entraron en la sala. No era ya el local de ensayo. La de anoche era la que valía. Ya no había más días en el campo. Tocaba lidiar delante. Con los suyos. Mas que subalternos, un lujazo. Paquito González, El Londro, Pablo Martín Caminero y Carlos Grilos. Casi 'ná' al aparato. Grandes de la percusión, el compás, el cante y el contrabajo. Y detrás otros tantos con trompetas, trombones y saxos. Y en la recámara Argentina y Marina Heredia de artistas invitadas para sesión de hora y tres cuartos. Mas el fin de fiesta. Con medio patio de butacas en el escenario.

Sólo y acompañado. Desnudo y abrigado. Sin prisas. Despacio. Sin apretar para que los de atrás no lo terminaran matando. Las manos en su sitio. Los cortes exactos. No se pudo poner un pero. Bueno si, que se hubieran podido tomar ellos también 'un vaso'. Nos hubieran dado las claras del día sin duda de llegar a tenerlo en sus manos. Y nosotros encantados. Y los camareros de nosotros hartos. La de anoche la recordaremos. La de anoche fue un aldabonazo. Su aldabonazo.

Por soleá, por seguiriyas - con Argentina dejándose el alma en pedazos- por bulerías, por alegrías, por tientos - con Marina Heredia llevándonos hasta su regazo-, convirtiendo su guitarra en trompeta - emulando a Mails Davis-, dando el sitio a los suyos con la farruca que cruzó el Atlántico o buscando una rumba 'baratita', que valía más de uno y dos cuartos, o abrochando con un fin de fiesta dos horas de auténtico lujazo junto a todo al que vió y que él remató bailando.

La Bolita Big Band dejó otra muesca más de la música. De esa que escasea en esta Bienal. Esa que aleja a culturetas de fachada. Esa que acerca al aficionado. Esa que adora el melómano. Esa que sin perder la esencia tiene en tendencias como estas asegurado un futuro no muy lejano. Esa que si no hubiera mesas y sillas acabaríamos bailando. Los conciertos del Café Cantante no han sido para estar sentados. Ninguno. Ayer tampoco lo fue. Deberían tomas buena nota quienes manden.

Ficha Técnica:

Espectáculo: Caótico - Artista: José Quevedo 'Bolita' - Lugar: Café Alameda - Bienal de Flamenco de Sevilla - Fecha: 20 de septiembre de 2018 - Aforo: Lleno - Guitarra: José Quevedo 'Bolita' - Percusión: Paquito González - Palmas y Cante: Carlos Grilo y Miguel Soto 'El Londro' - Contrabajo: Pablo Martín Caminero - Saxo: Tete Leal, Enrique Oliver y Latino Blanco - Trompeta: Voro García, Fede Crespo y Pepe Zaragoza - Trombón: Paco Soler y Victor Colomer - Artistas Invitados: Argentina y Marina Heredia.

Xerezmania Producciones S.L. ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo Objetivo es mejorar el uso y la calidad de las tecnologías de la información y de las comunicaciones y el acceso a las mismas y gracias al que ha implementado: Desarrollo de app móvil para la mejora de competitividad y productividad de la empresa. Esta acción ha tenido lugar durante 2018. Para ello ha contado con el apoyo del programa TICCámaras de la Cámara de Comercio de Jerez